1 de marzo de 2009

Una brújula, por favor...

Hace un par de horas volví de misa azotada por el diluvio universal, con los jeans cayéndoseme por el peso del celular y las llaves en el bolsillo trasero y sin posibilidad alguna de sostenerlo porque en una mano llevaba el paraguas multicolor con cabeza de osito y con la otra sostenía un libro prestado bajo la remera (el libro fue prestado en condiciones normales; bajo la remera lo sostenía para evitar que se hiciera puré). Y en medio del agua y todo esto, recordé que mi vida es una sit-com.
Saben lo que me pasó el jueves?
A la salida del trabajo, debía ir al estudio de mi directora de investigación a buscar unas fotocopias que necesito leer y que ella me recomendó. Se suponía que yo pasara a eso de las 4 y media, pero eran las 5 y ella no había llegado. Menos mal que estaba una de las chicas que trabajan con ella, que me abrió la puerta y me hizo pasar amablemente (y nos quedamos hablando de la facultad, porque resulta ser que en agosto se recibió de socióloga). A las 6 cerraba una oficina de la facultad (sede Marcelote) en la que debía hacer un trámite, así que tenía que irme del estudio a eso de las 5 y media, para llegar (con la lengua afuera pero llegar al fin) a hacer el mencionado trámite.
Mi directora llegó como a las 5 y media después de una ardua sesión de concejo superior, entregóme las fotocopias (más de 1000 páginas anilladas en cuatro tomos, para mi sorpresa; tengo para entretenerme hasta Navidad) y partí. Mientras caminaba, pensaba qué tomarme... El 109. Oh, coincidencia, veo la parada del 109! Resulta ser que en el mismo lugar para el 99 y en efecto había allí un colectivo de esa línea. Leo rápidamente el cartelito del poste y, maravilla de maravillas, dice "Facultad de Medicina"!! (Nótese que ésta queda a la vuelta de la sede Marcelote). Qué suerte la mía!! Me subo justito cuando empieza a arrancar y quedo medio apretujada porque el vehículo estaba hasta las manos!
Tan hasta las manos estaba que a las 10 cuadras yo no había podido aún acercarme a la máquina para sacar boleto... y menos mal porque fue entonces que noté que desconocía el paisaje... ¿Sería porque el 99 -que jamás había tomado- tiene un recorrido sustancialmente distinto del del 109 -cuyo recorrido recuerdo bastante bien-? ¿O será que me tomé el colectivo para el otro lado?
Sí, damas y caballeros, otra vez me tomé el colectivo para el otro lado.
Ingenuamente pregunto al chofer (disimulando una sonrisa que se me escapaba porque ni yo lo podía creer): "Va para Facultad de Medicina?" - "No", dice el verborrágico conductor. "Ah... es el que va para el otro lado, no?" - "Sí".
Bueno, como al señor había que sacarle la información con tirabuzón, le pregunté por dónde pasaba el colectivo de vuelta y me bajé, presintiendo que estaba cerca del Cid Campeador.
Caminé hasta la parada del colectivo que iba para el otro lado sin querer mirar la hora... y cuando llegó, me lo tomé.Nunca caminé tan rápido como en las escasas cuadras entre donde me dejó el 99 y Marcelote. Primer piso por escalera (sólo porque para llegar al primer piso, subo más rápido corriendo que por ascensor), miro la hora (recordemos que la oficina cerraba a las 18): 18.07. Shit.
Pero veo que alguien sale de la oficina! Me apuro, entro con cara de tonta desorientada y pregunto... pero no... "los chicos que hacen ese trámite ya se fueron, la oficina cerró a las 6"... "Ah, qué pena...", respondo yo. Si no me hubiera tomado el colectivo para el otro lado, quizá hasta me sobraba tiempo! Y eso fue lo que pensé cuando estaba en la parada del 99-para-el-lado-correcto pero entonces no quise mirar la hora porque si hubiera presentido que no llegaba, igual no hubiera sabido volver a mi casa desde ahí!!!!!En fin... Los dejo. Seguramente haya pronto nuevos capítulos; no es que haga pavadas todo el tiempo, pero... :-)

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